Lo que la casa piensa de mí...

Texto connotativo
Tengo un vago recuerdo de ti, sí, de ti.
Cuando vivías aquí, rasguñaste mi cuerpo y,
moviste los órganos en mis entrañas.
Tú, derramaste mi sangre por las venas que
me conectan con el exterior.
Pero, qué satisfactorio sentí,
cuando alguna vez en tu intento por tocar mi
luz, te hice temblar y caer.
Lo hice tratando de no provocar ningún daño.
Durante el día abundaron los gritos y las risas,
y por más de una noche, cuando hubo silencios,
velé por la tranquilidad de tus sueños.
Después, cuando creíste que ya no pertenecías más aquí,
tomaste una decisión,
sin pensar que, con tu abandono,
me rompiste el corazón.
Fidel Cantú
Texto denotativo:
Un niño habitando una casa, en la que raya sus paredes, mueve los muebles y derrama el agua de las tuberías. Coloca sus dedos en los contactos de luz y recibe una descarga eléctrica o una lección de vida para no volver a hacerlo. El ruido es frecuente, se manifiesta con gritos y risas. Los silencios se perciben al momento de la hora de dormir


Comentarios
Publicar un comentario