Un escritor amateur



Hace unos años, durante el encierro obligado a la población por la pandemia que azotó al mundo. Nuestro héroe se aventuró a la escritura de historias reales e imaginarias, algunas de ellas evocan sucesos de su pasado infantil. Todo inició mientras se distraía en las redes sociales, fue ahí donde observó una convocatoria para publicar relatos, sintió un llamado a participar, el entusiasmo lo envolvió. Seleccionó una de sus historias y la envió al correo indicado. Al no recibir una respuesta, decidió comunicarse con los organizadores, utilizando medios más comunes y directos. Usó su teléfono y marcó el número. Del otro lado de la línea la voz de una mujer le brindó la asesoría necesaria para participar, a ella la llamó su mentora. Unos meses después recibió la noticia de que su relato sería publicado en la revista.

Por primera vez, sintió una emoción que le desbordó un poco su alma. A este suceso le llamó “Escribir para compartir”.

Nuestro héroe, un escritor amateur fue invitado a participar en una lectura pública de su relato en la CDMX, al cual aceptó gustosamente. Llegando el día, preparó su maleta y abordó el avión que lo llevaría a la gran ciudad. Asistió el día y la hora señalada por la editora de la revista, pero, para su sorpresa había sido cancelada y reprogramada para la semana entrante. Desilusionado regresó a casa, pero eso no le impidió seguir cumpliendo sueños. Continuó preparándose, estudió en línea algunos cursos y talleres de redacción, de escritura terapéutica, taller de novela, poesía, entre otras ramas de la escritura creativa. Sus nuevos mentores le brindaron las bases para seguir en el proceso de “Escribir para compartir”. 

Se encerró en su cuarto una tarde de invierno, le dedicó tiempo, esfuerzo, lectura, relectura, corrección de estilo, revisión ortográfica, y un día, cuando la estación invernal estaba por  terminar, un sol radiante entró por la ventana. Nuestro héroe había concluido ya su opera prima- es decir, la primera obra de un escritor.

Buscó aliados para que revisaran cada uno de los capítulos de su trabajo, investigó quién podría publicar su novela. Al paso de unos años por fin su libro saldría al mundo para que los demás lo leyeran, lo disfrutaran, o peor aún lo destrozaran con sus opiniones. Ante esto último, nuestro héroe sintió temor a ser señalado, criticado, juzgado y sentenciado, así que optó por encerrarse en su cuarto nuevamente. Para no ver el desastre, para rendirse ante todos. Incluso pensó en tomar la decisión de esconderlo nuevamente, encajonar las letras y olvidarse de todo. Pero no fue así.

Una llamada telefónica estaría por cambiar todo. El destino de este libro es que además de haberse publicado pudo tener voz, en manos del héroe que le dio vida. Nuestro escritor amateur fue invitado a la promoción de su libro en la radio. Aún con el miedo en su interior, se fortaleció su alma y salió a dar la cara por lo que escribió, porque cada hoja, cada párrafo, cada palabra y cada letra fue escrita con la intención de dar un mensaje al mundo. Así que, aun con ese miedo y una voz entrecortada, se sentó frente al micrófono y atento a las preguntas del locutor, siguió una a una sus cuestionamientos. La entrevista se grabó y se transmitió la hora y el día señalado por la radiodifusora. Después de ese suceso a nuestro escritor amateur lo invitaron a participar en conferencias, talleres, entrevistas y cursos de capacitación a escritores jóvenes que buscan un lugar y un espacio en la literatura local, estatal, nacional y demás. La experiencia de escribir y publicar el primer libro lo ha llevado a continuar preparándose para sumar a sus ideas de avanzar en la creación literaria. 

Aquel héroe primerizo, el escritor amateur siguió mandando sus relatos a la revista. Con el tiempo envió a diversas revistas y creadores de antologías, sus relatos. Hoy en día le han reconocido ocho publicaciones en revistas, dos novelas terminadas, una novela escrita y enviada para concurso literario. Así que escúchame bien, “si quieres dedicarte a escribir debes empezar por organizar proyectos de escritura. no abandonar tu sueño de ser publicado cuantas veces sean necesarias durante el día”. 

Aun con miedo no abandones tu sueño, tus proyectos y sigue estudiando, para aprender a hacerlo mejor. 




Fidel Cantú

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