De cupido

 


Hay corazón, como te veo envuelto de emoción, retiemblan las campanas de la aorta mayor; que bombea de sangre al cuerpo y regresa al corazón; engalanando los placeres y los pensamientos internos entre llamas fogosas que esparcen rayos de energía vigorizada de amor.

—Ay, no mames —me dijo mi amiga Abril cuando leyó el inicio de mi libro, (que por cierto sus papás le pusieron así porque nació en ese mes) me dijo con muchos huevos. "¿Qué chingados te pasa?, que sí el amor, que si el rol de macho, que sí esto y que lo otro. A la chingada cabrón, ya déjate de estupideces y ponte mejor a escribir algo que valga la pena. Ya no le des vueltas al asunto ese del amor, que no te va a dejar nada bueno. Te lo aseguro, aquellos que hablan de amor lo hacen según jactándose de tenerlo; pero la neta, no es cierto. En realidad, andan buscando no sé qué chingados, pinche madre, neta wey, yo sé lo que hablo.

—Ssssh amiga, tranquila, si no te estoy pidiendo que me ayudes a encontrar el amor, mira, lo del libro no es tan cosa seria, solo lo escribí para desahogarme, enserio, que te tomas todo, así como que…

—Ándale ya, déjate de babosadas… 

—No amiga, neta que si lo escribí es solo para decirle al mundo que me siento chido hablando de amor. Además, tú qué sabes de mí, no sabes lo que pienso ni nada. Además, me dijiste, así como que ¡huy!, no sé, mal correspondido neta me cae, que eres tú la que anda muy mal correspondida wey. Lo que sí creo es que a ti ni siquiera las mariposas esas del estómago que se siente cuando te enamoras; se te han movido de lugar, o sea como que oxidadas o así. Ya dale vuelo wey. Neta, que te falta, así como que experimentar un poco lo que se siente. Sshhh, búscate un novio eh… de esos pa'pasar el rato aunque sea, a ver sí te hacen sentir por lo menos un aleteo esas mariposas muertas que te cargas.

—Oye Chuy, neta que una no puede hacer ningún comentario, así como que para tener algo de que hablar porque luego luego estás a la defensiva, atacándome; pero chido, si me voy a conseguir a alguien ya verás. ¡Ah!, por cierto, eso te venía a decir wey, te gustaría salir conmigo al cine, ¿te parece?

—A ver, o sea, ¿me estás invitando a salir contigo? pero si tú y yo nada que ver. Mira el hecho de que escriba de amor en mi libro, te lo vuelvo a repetir, no es así como que a ver cuántas caen, no wey, o sea, es para difundir así, ¿cómo te digo?, ósea distraer a la gente y ponerla a pensar. Mira ¿sabes qué?, sí salimos va a ser como amigos wey, nada más, ¿me entiendes?

—Ósea Chuy, la neta si te invito no es para que andes conmigo ni nada por el estilo, si todo mundo dice que se te da la reversa.

—Todo mundo, ¿quiénes Abril?,

 —Pues todo mundo wey. Por cierto, no eres así como que mi tipo, mira sí yo te digo que vamos, es para ver sí también le puedes decir a Joel, ¿hablale?, dile que vaya con nosotros wey, dile a tu amigo con el que siempre platicas… el de la gorra azul, que nunca se la quita, sí sabes cuál, ¿verdad?

—¡A ya! Ahora caigo, ósea que te gusta mi amigo Joel, y por qué no le invitas tu wey. Dile que vaya contigo y ya. No sé porque siempre me tienen que utilizar a mí como lanza para ver si cae ese wey. Osea ya no, ¿sabes qué? no voy contigo al pinche cine; ni le voy a decir al Joel que te acompañe. Allá tú, ve y dile a ver si quiere.

—Ósea deoquis mi visita contigo. ¿Sabes qué? Me voy, ahí te quedas con tu pinche ego! Ojalá y te encuentres a alguien que te quiera, porque yo nada más venía a invitarte al cine. Además, ya le había dicho a Joel que fuéramos, de hecho él fue quien me dijo que te invitara, allá vengo, la muy tonta a invitarte… Yo todavía haciéndole caso al otro pendejo.

—¿De verdad te dijo que me invitaras?, ¿estás jugando Abril? 

—No, neta wey. Si a eso vine, pero luego empiezas con tus pinches comentarios.

—Ah, pues siendo así, espera, deja me arreglo y vamos, ¿no?

 —Pues no, ya con todo lo que me dijiste ahora le voy a decir a Joel que no quieres ir.

—No Abril, espérate, no le digas nada, neta, voy con ustedes.

—Ah ya entendí, osea te invito yo, y no quieres ir, te digo que le digas a Joel y tampoco quieres que vayamos los tres, te digo que vengo con él, y ahora sí te quieres apuntar, nada más falta que los deje ir solos… Ya entendí todo Chuy. Sí, a ti lo que te pasa es que yo no te he gustado nunca… A ti, lo que te pasa, es que te gusta Joel. Y, sabes una cosa, que lo mismo me ha dicho él, qué yo ni por sus narices. En cuanto le dije que iba contigo al cine, ha parado un brinco, y se ha emocionado todo, por eso te lo he traído para que se decidan de una vez y no anden con estupideces, tu inventando novelas de amor, y ¿a que no sabes? que él también anda inventando historias de amor... Yo no sé qué de que chingados platican juntos, son amigos y no se dicen las cosas de frente, pues ¿qué les pasa? Y yo sola, lo peor del caso, ahora de cupido. Ya es hora de que se pongan de acuerdo y entre los dos me consiguen por ahí a un buen hombre, que sea lindo como ustedes, pero eso sí, que sea muy hombre, porque pa'amigas, ya las tengo a ustedes dos.

—Te lo prometo, te voy a buscar uno guapo y, que te quiera mucho amiga.

—Anda ya sal a ver a Joel. Yo aquí me quedo leyendo tus pinche novela, dile a Joel que no voy a ir porque me quedé leyendo.  A ver si uno de estos escritos tuyos me inspira algo. Oye este escrito de “pretendo seducirte”, ¿tú lo escribiste? ¡está bueno! Ja y pensar que creía que escribías puro choro…

 

Fidel Cantú

16 de marzo de 2012

Comentarios

Entradas populares