Parpadeaste y ya estás en septiembre

Y entre parpadeos y parpadeos crecieron tus miedos,
dejaste de ver a tus amigos.
Parpadeaste y se te pasó la vida entre el trabajo y la casa, los sueños que dejaste encajonados para 'cuando se pueda', y el tiempo pasó por ti, por todos.
Y mientras parpadeamos sin registrar nada, nos perdimos un rato de risas, un abrazo, una caricia y un último te quiero a ese alguien que ya no veremos.
¿Y si dejamos de parpadear un rato?, digo, si nos olvidamos de la velocidad, del automatismo que nos imprime la vida y empezamos a mirar!
Mirar a tus padres mientras estén contigo, a tu madre mientras se toma esa taza de café a tu lado, contando historias de su pasado, a tu pareja mientras comen juntos y platican de su día, a tus amigos cuando se juntan y recuerdan anécdotas que vivieron juntos.
Gánale alegría al tiempo, que va a pasar y va a arrasarnos, que al menos nos lleve llenos de miradas y sonrisas. Y sobre todo, que el tiempo nos encuentre celebrando, porque a esos momentos de felicidad yo creo que no se los lleva ni la muerte.
Quedan grabados en el espacio infinito, con energía. Digo yo, que no sé nada, pero que tengo ganas de empezar a mirar... que quiero vivir pleno, con alegrías en el corazón, con más llamadas a invitar a salir de la rutina, que desea que lo vean esos ojos como la primera vez que lo vieron, que quiere vivir en un mundo mágico, que pretende amar siempre, sin parpadear, sin que nada le preocupe más que ser feliz y hacer feliz a quien ama...
Vivamos más sin parpadear tanto...
Disfrutemos por ahora una taza de café para brindar por este día!
Fidel Cantú


Comentarios
Publicar un comentario