Relato. Promesas. Inicio

 


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La carta había llegado esa mañana, envuelta en un sobre color marfil, con una caligrafía que ella reconoció al instante. No necesitó abrirla para saber de quién era. Lo hizo igual, con manos temblorosas, como si al desplegar el papel pudiera detener el tiempo.

Era breve. Apenas unas líneas escritas con tinta azul, como siempre. Él le hablaba de un viaje largo, de cielos nuevos, de una promesa que no pudo cumplir. No había rencor en sus palabras, solo una tristeza suave, como la brisa que ahora movía las hojas del rosal junto al balcón.

Ella salió sin decir nada, con la carta aún en la mano. Se apoyó en la barandilla de madera, mirando el horizonte teñido de naranja. El sol descendía lento, como si también leyera con ella. Pensó en los días compartidos, en las risas que aún vivían en los rincones de la casa. Y aunque su corazón pesaba, no lloró. Solo dejó que el silencio la envolviera, como una canción sin letra.


Continúa en el Capítulo 1.

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