Fragmento del libro: Cuando las bugambilias florecen.

Cap. 8. Bajo la bugambilia en sol de verano
Las bugambilias me recuerdan a las jacarandas de la CDMX, solo que acá los árboles no son tan grandes, son apenas arbustos que pueden crecer hacia arriba tanto como les permitamos, tal vez unos 10 o 12 metros de altura, en algunos lugares los utilizan como arbustos decorativos que forman una malla de división entre dos espacios. Si se deja crecer el arbusto sobre una techumbre, puede enredarse y dar suficiente sombra, las flores son de un color extraordinariamente hermoso, sobre todo las fucsia, que son mucho más comunes y abundantes en partes de la región, aunque también podemos encontrarlas en colores morados, lilas, naranjas, rosas e incluso blancas. Los arbustos de bugambilia crecen en cualquiertipo de terreno.
Philibert Commerson nombró a la planta de bugambilia (Bougainvillea) en honor a Louis Antoine de Bougainville, un militar, navegante y explorador francés que fue el encargado de introducir la planta en Europa desde Brasil. En 1766, Commerson fue asignado con el puesto de naturalista por la Academia de Ciencias de París, y se unió a la expedición junto con una compañera y asistente, Jeanne Baré (también conocida como Jeanne Baret), lo curioso de esta expedición fue que lo acompañó en el viaje, disfrazada de hombre. Baré fingió ser el enfermero de Commerson, debido a que a menudo él enfermaba, además de ayudarlo en su trabajo científico. Su género fue descubierto públicamente mientras la expedición estaba en Tahití, cuando los marineros franceses fueron rodeados por tahitianas y Baret por tahitianos. Aun así, después de un año de estar navegando ninguno de los marineros se percató de su feminidad.
Ella permaneció con Commerson cuidándolo y ayudándolo en sus actividades profesionales hasta el final de su vida. En aquellos tiempos la mujer no era reconocida para realizar actividades científicas y mucho menos navegar, tenían por regla que ninguna mujer debía acompañarlos, porque se tenía la creencia de que una mujer podría ser portadora de desgracias. Muchas mujeres de la época usaban seudónimos de nombres masculinos para presentar sus novelas y, en ocasiones, algunas pasaron desapercibidas vistiéndose de hombres. No había de otra, todo era por cuestión de sobresalir. Actualmente, los hombres que se visten de mujer o viceversa, lo hacen por la razón de que se sienten “atrapados” en cuerpos diferentes. De ahí que la comunidad LGBTQ+, sea tan diversa como las distintas personalidades que caracterizan al ser humano.
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Cuando las bugambilias florecen
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