《Cuando
José Arcadio Buendía se dio cuenta de que
la peste había invadido al pueblo, reunió a los jefes de familia para explicarles lo que sabía de la
enfermedad del insomnio, y se abordaron medidas para impedir que el flagelo se propagara a otras poblaciones de la
ciénega. [...] Tan eficaz fue la
cuarentena que llegó el día en que la situación se tuvo por cosa natural, y se organizó la vida de tal modo que el trabajo recobró su ritmo y nadie volvió a preocuparse por la inútil costumbre de dormir》
Comentarios
Publicar un comentario